Podemos estimular nuestra creatividad y a la vez hacernos más felices

Actualizado: jul 31

Ya sea que se trate de un bloqueo mental o una sesión de lluvia de ideas estancada, es común encontrar obstáculos al realizar un proyecto creativo. La mayoría de los profesionales creativos saben que cuando se presenta un obstáculo de este tipo, lo único que pueden hacer es relajarse y esperar a que vuelva la inspiración.


Este pensamiento cobra mucho sentido ya que los seres humanos tenemos un mecanismo creativo muy específico. Sólo se activa cuando nos interesamos en resolver un problema en particular, consideramos conscientemente el dilema y recopilamos toda la información relevante.


Una vez que hemos luchado con el problema lo suficiente, llegamos al punto en el que pensar más solamente nos detiene. Entonces, es cuando nuestro instinto creativo incorporado se activa. Como resultado, tenemos nuestras mejores ideas cuando no estamos trabajando activamente.


Tomemos al famoso inventor, Thomas Edison. Siempre que se encontraba con un problema que no podía resolver, tomaba una pequeña siesta. Después de estos breves descansos, a menudo encontraba la solución que buscaba.


Entonces, aunque la creatividad no es confiable, podemos reiniciarla alterando nuestras acciones y pensamientos. Y lo mismo ocurre con la felicidad. Así es cómo:


La mayoría de la gente piensa en la felicidad en términos de futuro. Creemos que seremos felices una vez que estemos casados ​​o que consigamos un trabajo mejor. Pero la felicidad debe practicarse en el presente. Primero, debemos reconocer que la felicidad es un sentimiento completamente interno, un producto de nuestros pensamientos y las actitudes que tenemos sobre ellos.


Si nos sentimos infelices cuando un conductor nos toca la bocina, es porque elegimos responder con molestia y frustración, lo que mina nuestra felicidad. Podemos desarrollar un hábito de felicidad fijándonos en los puntos positivos y dejando de lado los negativos.


Edison ofrece otro buen ejemplo. Una vez perdió su laboratorio multimillonario en un incendio y no tenía seguro de compensación. No obstante, tomó la decisión de evitar la infelicidad y en su lugar comenzó a reconstruir a primera hora del día siguiente.


Eres increíble.

Matías

Coach Social