Ser consciente de las causas del fracaso es clave para lograr el éxito

Actualizado: ago 2

Los factores que conducen al fracaso se pueden resumir fácilmente con un acrónimo de la palabra FALLAR.


Primero viene la frustración, que surge cuando sientes que no puedes realizar una meta importante. Esto produce una profecía auto-cumplida cuando piensas que eres incapaz y por lo tanto es más probable que fracases.


Lo siguiente es la agresividad. Esta energía puede ayudarte a lograr tus metas, pero en una persona acostumbrada al fracaso, toda esa agresión se dirige hacia tendencias autodestructivas como la preocupación y la rudeza, en lugar de un objetivo digno.


En tercer lugar, viene la inseguridad o la sensación de que no tienes lo necesario. Curiosamente, la inseguridad a menudo no se debe a una falta de capacidad real, sino a un sistema de medición distorsionado. En otras palabras, si te comparas con un ideal imaginario, probablemente imposible de alcanzar, nunca sentirás seguridad en ti mismo.


En cuarto lugar está la Soledad, la sensación de estar alejado de los demás. Las personas solitarias se aíslan de los caminos que podrían conducir a un entorno social saludable, fallan en actuar y batallan por lograrlo.


El quinto rasgo del fracaso es la incertidumbre o evitar errores al no tomar decisiones en absoluto. Es un error actuar y lograr metas, precipitado por la falsa premisa de que no debes actuar si no estás seguro de que lo lograrás. Dado que no se puede encontrar un camino determinado, no se toma ninguna decisión y estás a salvo del fracaso, o del éxito, para tal caso.


En sexto lugar viene el resentimiento, un intento de hacer que el fracaso personal sea más digerible echándole la culpa a un trato injusto.


Y por último está el vacío, un síntoma del fracaso mismo. Este sentimiento es el resultado de la sensación de que la vida es aburrida y no vale la pena.


Si notas alguno o todos los rasgos anteriores en ti, es hora de hacer un cambio.


Matías,


Coach Social